miércoles, 11 de junio de 2008

30/04/2008 (Día 4º) Excursión en taxi.....Chiang Mai

Pusimos el despertador a las 8.30 de la mañana. ¡Sorpresa! Abro los ojos y veo que son las 8.50 y el despertador no ha sonado. Normal, el móvil seguía con la hora de España, por eso no sonó. Pues, ala, a la carrera a vestirnos y a la calle. menos mal que anoche nos duchamos...

A pesar de todo, ahí estaba el taxista (ver foto). Nos estaba esperando con sonrisa en ristre y listo para iniciar el tour. No teníamos ni idea de su nombre, tampoco nos lo dijo ni nosotros lo preguntamos, aunque sospecho que iba a ser difícil de recordar. Mejor no saberlo...

El coche era un Toyota gris, grandecito, no de los nuevos, pero estaba bien. Lo que nos sorprendió fue lo limpio que estaba por dentro, limpísimo, de verdad.

El día comenzó bien, con sol.


El primer templo( Wat Chiang Man) era bastante grande comparandolo con lo que ayer vimos. El templo más viejo de Chiang Mai. El rey Mengrai vivió ahí mientras que supervisaba la construcción de la ciudad. Este templo contiene dos muy importantes y veneradas imágenes de Buddha - Phra Sila (Buddha de mármol) y Phra Satang Man (Buddha cristalino). Eso si, nos os podeis imaginar la cantidad de mosquitos enormes que había. Yo me agobié un poco, pero Marta pasó de ello. Quien lo diría.

Lo de los mosquitos no es broma ni cuento chino, es tan real como que estoy escribiendo esto, sino ver la foto y opinar. El dedo es el de Marta para que compareis.

Allí había un grupo de monjes sentado a lo suyo, vigilando que los que íbamos a ver el templo, lo respetáramos, no hiciesemos extraño, y sobre todo indicando a las mujeres que se cubrieran los hombres y que nada de ropa por encima de las rodillas. Normas de la casa. Por otro lado, había unas personas rezando tan tranquilas, y claro, me vieron con cámara en mano y ante la duda, me indicaron que nada de fotos a quien estaba rezando, por respeto. Y claro, uno no puede evitar sacar una foto como esa. Ver el resultado, jeje.....

El segundo templo que fuimos a ver fue el que más nos gustó. Su nombre Wat Phrathat Doi Suthep.
El templo es usualmente referido como Doi Suthep, sin embargo, este es el nombre actual de la montaña en la que se encuentra ubicado. El templo se encuentra a 15 kilómetros de la ciudad de Chiang Mai y es un lugar sagrado para muchos tailandeses. Desde el templo se pueden obtener impresionantes vistas de la ciudad y sigue siendo considerado como un destino muy popular para los turistas. . La localización del templo permite vistas magníficas sobre la ciudad en un día claro. La construcción original del templo permanece como una leyenda y hay unas cuantas versiones diferentes. Se dice que el templo fue fundado en 1383, cuando el primer chedi se construyó. Con el tiempo, el templo se expandió y se hizo más extravagante. En 1935, se construyó una carretera que conducía a Doi Suthep.
Según la leyenda, un monje llamado Sumanathera de Sukhthai tuvo un sueño; en su sueño, Dios le dijo que vaya a Pang Cha y busque una reliquia. Sumanathera fue para allá inmediatamente y se dice que encontró un hueso, que muchos dicen es el hueso del hombro de Buda. La reliquia desató poderes mágicos; brillaba, desaparecía y se movía sola. Dharmmaraja hizo ofrendas y realizó una ceremonia cuando Sumanathera llegó. Sin embargo, la reliquia no mostró características anormales y el rey, dudoso de la autenticidad de la reliquia, le dijo a Sumanathera que se la quede.
Sin embargo, el Rey Nu Naone del Reino Lanna escuchó de la reliquia y le pidió al monje que se la lleve. En 1368, con el permiso de Dharmmaraja, Sumanathera llevó la reliquia a lo que ahora es Lamphun, en el norte de Tailandia. La reliquia aparentemente se dividió en dos, un pedazo era del mismo tamaño y el otro era más pequeño que el original. El pedazo más pequeño de la reliquia fue engarzado en el templo en Suandok. El otro pedazo fue puesto por el Rey en la espalda de un elefante blanco que fue soltado en la selva. Se dice que el elefante trepó Doi Suthep, que en ese tiempo se llamaba Doi Aoy Chang, gritó tres veces antes de morir en el lugar. Fue interpretado como una señal y el Rey Nu Naone ordenó que se construya un templo en ese lugar.

Nada menos que 300 escaleras nos separaban de él. Pero sin desayunar nada de nada (no olvideis la historia del despertador) y al final logramos subirlas todas. Abajo, antes de empezar a subir las escaleras, nos encontramos una especie de "festival" con mucha gente donde estaba un grupete de gente bailando unos bailes y danzas de allá.

Allí hicimos un poco el paripé budista, eso sí siempre con mucho respeto, ya que nos parecíe una falta de respeto hacia ellos el "hacer" lo mismo que hacían ellos al rezar. Tan sólo nos dedicabamos a contemplarles en esos ratos de oración. No hay que olvidar que los tailandeses son muy creyentes y para ellos es muy serio e importante esos momentos de oración.



Al decir que hicimos un poco el tonto, nos referimos a que nos encontramos una sala donde había dos monjes que ponían la famosa pulsera blanca en la muñeca derecha. La cosa es que desde la entrada debías ir de rodillas hasta llegar a él, y una vez delante, agachabas la cabeza en señal de respeto y te colocaban la pulsera. La anécdota, por mi parte, fue graciosa. como dije había dos filas. Pues bien, yo listo de mi, viendo que en una de ellas estaba llena de hombres esperando, vi que la otra estaba libre sin nadie, y sin pensarlo dos veces me fui a ella. Avanzando de rodillas, acercándome al monje, con decisión y coraje, hasta que de repente, cuando estaba a puntito de llegar ante él, una mujer que estaba allí, me da unas toquecitos en el hombre y me hace ver que estaba en la fila equivocada...estaba en la fila de las mujeres. Luego me dí cuenta que había una fila sólo para mujeres, y otra sólo para hombres. No dejó de ser una anécdota simpática, ¿no?


En fin, el tour continuó con la visita al tercer templo. Se trata del Wat Suan Dok. Este templo también tiene su encanto. Es más, a Marta la encantó. Lo malo que se puso a llover, y de qué manera. Y de nuevo sale a relucir la amabilidad de los tailandeses. Ni corto ni perezoso, el taxista se bajo del coche, abrió el maletero y sacó un paraguas que nos prestó para poder ver el templo...¡qué majete el tío!







El nombre del templo se traduce como "el campo del templo de las flores". Es un templo del siglo XIV situado justo al oeste de la antigua muralla de la ciudad. Fue construido por el rey de Lanna para un venerado monje que llegó desde Sukhothai para el Vassa o "retiro de la estación de lluvias. Este templo tiene varias características únicas. Una es el gran ubosot del templo ("pasillo de la ordenación"). Es inusual, no solamente por su tamaño, sino también porque está abierto a los lados en vez de encerrado. En segundo lugar, hay una gran cantidad de chedis que contienen las cenizas de los gobernantes de Chiang Mai. El templo es también sede de la universidad budista de Mahachulalongkorn Rajavidyalaya.




Bien, y hasta aquí todo correcto. A partir de aquí empieza lo peor del día: la visita a las 7 tiendas que estaba incluido en el tour. Esto funciona de la siguiente manera. Al contratar la excursión con el taxista, él te lleva a ver los templos de turno sin ningún problema de tiempo. podemos estar todo el tiempo que queramos viendolo que él tranquílamente nos esperaría en el coche. Ahora bien, una vez acabada la visita a todos los templos, nos lleváría de "excursión" por varias tiendas en las cuales por la simple razón de llevarnos, se llevará una comisión, que en este caso se traducía por un vale para gasolina. Este fenómeno es muy típico allí, ya sea alquilando un taxi o bien un tuc-tuc, ofrecen al turista de turno una excursión a un lugar determinado y de paso te pasean por una serie de tiendas donde se llevan un cupón de gasolina, o tabaco, o vete tú a saber. Total, que pagsamos la novatada, y como se suele decir, una y no más Santo Tomás.


Como no es plan de enrollarme contanda al dedillo todo el tour comercial, tan solo a modo de resumen os diré por donde nos metieron.


Para empezar una tienda de cerámica con taller propio, luego una joyería donde tenían una pedazo de exposición que tela marinera (Marta se compró un anillo de plata con circonitas muy chulo por 1000 baths, unos 20 euros). De ahí fuimos a una fábrica de sombrillas de papel, donde nos pintaron en las mochilas unos dibujos muy chulos previo pago, eso sí. Luego una fábrica de seda, donde podías ver el proceso de elaboración de la seda, desde la cría del gusano hasta el resultado final que se traduce en unas telas de seda preciosas. Tras eso, siguieron las más caras de todas, una de piel y otra de alfombres, colchas, tapices, todo muy caro. Era muy curioso como te abrían la puerta de la tienda al entrar y te regalaban con una sonrida, pero, ¡ay amigo! si salías sin haber comprado nada, ni te abrían la puerta al salir, ni mucho menos te decían adios...Tampoco nos importaba nucho, sólo teníamos ganas de terminar el martirio comercial en el que estábamos sumergidos....Y lo peor de todo era que se acercaba la hora de comer y aquello se hacía eterno.

Pero como todas las cosas, esta se acabó también, y de camino a la guesthouse, le comentamos al taxista la posibilidad de que nos fuese a recoger a la guesthouse el 2 de mayo para llevarnos al aeropuerto. Aceptó, todo por un precio interesante: 100 baths (algo más de 2 euros).

Tras pasar por la habitación de la guesthouses, nos fuimos a comer a un restaurante que venía en la guía de Trotamundos: su nombre Wok Restaurant. Estábamos solos en el restaurante. Tardaron un montón en servirnos y para mi gusto bastante normalito. Nos gusto mucho más el Ratana´s Kitchen de anoche, donde vas a parar.


Tras la comida fuimos a internet a leer el correo y ver el tiempo en los próximos días. El precio era de risa, 1 hora/15 baths (0.30 euros). Desde allí, aprovechamos para llamar a Nong, de la agencia Thai Access Tours, una agencia que organiza excursiones y que además tanto Nong como su primo "Benito" hablan en español, y eso es un puntazo para los turistas españoles que la mayoría de las veces (por no decir siempre) les toca un guia de habla inglesa. Intentamos llamarles por teléfono y parece ser que no es tan sencillo, porque en función de la compañía de teléfonos, o si es un móvil o no, había que marcar unos prefijos u otros. Dar las gracias al muchacho que trabajaba en el ciber, un encanto, porque al verme apurado, se prestó en hacer él mismo la llamada desde su móvil, y de esa forma pudimos hablar con Nong.


Total, quedé con ellos en que nos venían a buscar hoy mismo por la tarde a la guesthouse. Aprovechamos, ya que estábamos conectados a internet para mandar un correo a la familia.

En 15 minutos estaban ya en la guesthouse tanto Nong como su primo Benito. Vinieron a recogernos en su coche y nos fuimos con ellos a tomar un café muy cerca del Night Bazar.


Pasamos un rata agradable con ellos. Muy simpáticos los dos. Y es curioso lo bien que hablaban español. Por curiosidad preguntamos a Nong cómo había aprendido Español y su respuesta fue curiosa. Nada de Filología Hispánica o cosas así, no. Lo aprendió por su cuentas, de forma autónoma, leyendo libros en español, algo de gramática y de esa forma ahora mismo nos encontrábamos hablando de una manera tan fluida con ellos.


Al final quedamos para mañana a las 7.15h en la guesthouse para hacer un circuito privado, es decir, nosotros solos con el guía, que iba a ser Benito. Haríamos lo siguiente:

  • Campo de entrenamiento de elefantes


  • 1/2 h de paseo en elefante por la selva


  • 1/2 h de paseo en carro de bueyes


  • Descenso en balsa de bambú por el río a lo largo de 4km.


  • Granja de orquidias


  • Visita a las tribus del norte, incluidas las mujeres jirafa

    Y todo ello por 2800 baths por persona, con la comida incluida (57 euros más o menos)
    Antes de que Nong y Benito nos dejaran, nos aconsejaron ir a cenar al Riverside. Alguien que visita Chiang Mai no puede dejar de ir a cenar allí (luego os contaré cómo es)


Tras dejar a los dos amigos, fuimos de nuevo al Night bazar, y esta vez la hemos liado:

  • Bolso con un elefante bordado más imperdibles (110baths: 2.30euros)


  • 2 camisetas Billabong y una camiseta Lacoste de chica (400 baths: unos 8 euros)


  • 2 pantalones Thai (198 baths: 4 euros)


  • 2 pantalones cortos (320 baths: 6.5 euros)


  • 1 camisa thai blanca para mí (160 baths: 3.20 euros)


  • 1 reloj Rolex de chica (950 baths: algo más de 19 euros)


  • 1 pasmina de seda negra (99 baths: unos 2 euros)


  • 1 zumo tropical buenísimo casi 1/2 l. (30 baths: 0.60 euros)


  • 4 pañuelos de seda y algodón (100 baths: unos 2 euros)


  • Camiseta de Custo (250 baths: unos 5 euros)

A eso de las 21.15h nos fuimos caminando hasta el Riverside. Que razón tenía Nong, una visita a Ching Mai no será completa hasta pasar por el Riverside. Un legendario restaurante y pub, con música en directo, junto al Ping River. El la planta baja está el escenario donde tocan en directo, también la barra del bar y mesas donde cenar o simplemente tomar algo mientras se disfruta de la música en directo. En la planta de arriba más mesas. Además, se puede tener la oportunidad de vivir una experiencia muy agradable. Riverside ofrece la posibilidad de poder cenar a bordo de un barco mientras navega por el río. Nosotros cuando llegamos al Riverside, nos llevaron a un segundo barco que estaba en el muelle, el cual no se movía, sino que tan solo estaba allí quieto, el que va navegando por el río llegó después. Y la verdad es que se estaba de maravilla, buena temperatura, el sonido del río, la música desde el interior, buena comida, mejor compañía, una paz y una tranquilidad increible. RECOMENDADO.


Y esto fue lo que cenamos, vosotros decis si mereció la pena:
  • Rollitos de primavera (spring rolls), nada que ver con lo que se come aquí en un chino, buenísimos.


  • Arroz con pollo


  • Tallarines con pollo


  • Cerdo frito con salsa de curry roja (super mega hiper picante....fui incapaz de terminarlo, que lagrimones por Dios)


  • 2 botellas de cerveza Singha, que no podían faltar


  • 1 botella de agua


  • Tarta de queso


Todo por 570 baths (unos 11.60 euros de nada)





Terminamos de cenar, disfrutando de la noche tan buena que hacía. Nos metimos dentro a escuchar algo de música en directo y con las mismas a dormir porque mñana nos venía a recoger el bueno de Benito...Buenas noches a dormir...