Hoy nos hemos levantado sin poner el despertador. Nos apetecía despertarnos sin prisas, dejándo que el cuerpo se despertase cuando le la gana.
Teniendo en cuenta que aquí amanece a las 6 de la mañana, la luz entre pronto por la ventana de la habitación y si a todo esto la añadimos que pegado a nosotros estaba la obra del hotel, y que a las 7 de la mañana empiezan la faena, ya os imaginais, ya os haceis una ligera idea de lo que pudo pasar. La cosa es que a los 8.30 de la mañana estábamos danzando. Una pena.
La idea que teníamos para ese día era pasear y conocer un poco más con la luz del día la zona e ir a la playa. De paso, contrataríamos la excursión para mañana.
Tomamos como referencia dos agencias que organizan excursiones (o tours, como dicen ellos) que recomienda la guia de viajes de Lonely Planet, así que allá nos fuimos.
Pedimos información para las excursiones y nos llevamos un montón de información con los precios de cada una de ellas.
Ya de paso, y puesto que estábamos allí y era pronto, preguntamos si había alguna excursión para hoy. La chica, muy majetona, llamó por teléfono a no se quien, y nos dijo que a las 11.30 de la mañana empezaba el tour a la Isla de James Bond, famosa porque allí se grabó la película de "El hombre de las pistolas de oro" (The man with the golden gun). Sin pensarlo, la contratamos...
Nos fuimos al hotel porque nos iban a recoger allí. La excursión costó 1800 baths (menos de 20 euros por persona).
Nos recogieron en una furgoneta tipo mini-bus con capacidad para 9 personas. En ella íbamos 6 personas (3 parejas jóvenes), nosotros de España, otra pareja de Eslovenia y otra más de Inglaterra. Idioma común: inglés.
He de indicar antes de nada, la maravillosamente mal que conducen los tailandeses. Aquí conducen por la izquierda, pero ese no es el motivo de mi crítica. Lo peor de todo es que no hay, aparentemente, normas de circulación, y si existen, se las saltan a la torera. Por otro lado, existe policía, es cierto porque se les ve, pero son muy pocos. No es como en España que por las autovías circulan coches patrulla, o la pareja de motoristas. Es precisamente esa "ausencia" de policía por lo que hacen lo que hacen. A modo de ejemplo y para que sepáis de lo que hablo, aquí os pongo algun ejemplo de los que yo fui testigo. Empieza el viaje:
- Los motoristas van sin casco (ni tan siquiera lo llevan en el codo como hacen los descerebrados)
- Además de no llevar casco, algunos de los motoristas, emplean una mano para conducir y la otra para hablar con el móvil o, en días de lluvia, llevar el paraguas para no mojarse.
- Hasta que no he llegado a Tailandia, no he descubierto la verdadera capacidad de un ciclomotor. Lo normal es el conductor y a lo sumo otro más que viaja de "paquete". Eso es lo normal, en teoría. Pero la práctica es distinta. Aquí viaja la familia al completo y varía en número (entre 3-4 miembros) en un mismo ciclomotor. Si no lo entendeis, mirad estas fotos:
En esta ocasión, tres amigas comparten medio de transporte (ninguna lleva el casco)
Aquí se ve la familia al completo el padre, la madre y sus dos hijos.
- Los semáforos son un mero adorno situado en la mayoría de las calles. Si un semáforo está rojo para los coches, se lo saltan directamente, que es mejor que parar. -es tontería esperar a que se ponga verde..
- Si el semáforo está verde para los peatones, sálvese quien pueda. Aquí no os confieis. Ellos, por el punto anterior, no van a parar. Si quieres pasar, ten mucho cuidado, mira bien porque ellos no van a parar. Y si paran, vas a ver como tu estás cruzando por el paso de peatones, y justo a tu espalda empiezan a pasar coches (a veces incluso son tan osados que pasan por delante tuyo cuando estás cruzando.
En fin, que me enrollo un poco y pierdo el hilo del tema. Estábamos en la excursión de la Isla de James Bond. Resumiendo, nos recogieron en el hotel una furgoneta gris, la típica furgoneta que hay en todas partes que llevan a los turistas de excursión. Tras dos horas de viaje (si, si, dos horas) llegamos, por fin, al punto de partida...

Lo siguiente que vimos fue Limestone cave (Tam Lod) Kao Majoo. Aquí fue donde tuvimoa la primera experiencia con el monzón.
Justo antes de meternos en la cueva, de golpe y porrazo, de repente, sin avisar, se abrió el cielo y descargó una lluvia torrencial acompañada de vientos racheados que jamás habíamos visto antes. en segundos estábamos literalmente empapados. Eran unas gotas enormes que nos golpeaban con fuerza. Eso si, la temperatura era agradable, hacía mucho calor. Lo más gracioso de todo esto fue ver a nuestro piloto de la embarcación levantar con unas cuerdas, unos plásticos a modo de ventana para impedir que entrara el agua. Lógicamente nos refugiamos todos en la Limestone cave. Y cuando digo todos era todos (había allí dentro un montón de embarcaciones)
Se me olvidaba decir que la Limestone cave es una cueva en medio del mar, como si fuera un tunel de roca con una entrada y una salida, lo suficientemente grande en altura y longitud como para albergar a un montón de embarcaciones dada la situación monzónica.
Para que os deis cuenta de que el tailandés es un gran comerciante, os diré que dentro de la cueva en la que nos refugiamos, había un señor en una de esas barcazas vendiendo cocos jóvenes a los cuales les daba un golpe certero de machete lo justo para abrirlo e introducir un par de pajitas y así poder vever el jugo del interior.
Una vez que pasó el golpe de agua, llegamos por fin a la Isla de James Bond (
En la misma playa un montón de puestecillos de esos que te venden recuerdos un poco horteras pero que mucha gente pica y los compra el doble de caros que en otros lugares. Como dije, aquí se grabó la película "El hombre de las pistolas de oro". Aquí unas cuantas fotos típicas de la isla, un paseo por allí descubriendo algún rincón que mereciese la pena y a seguir.
Volvimos a la bar
ca con rumbo a Koh Panyee, el pueblo flotante. en realidad es una villa de pescadores que están allí afincados en unas cabañas, chozas o como se quiera llamar que están literalmente clavadas en el agua, posadas sobre pilares de madera (el agua pasa por debajo) A sus habitantes se les conoce como los gitanos del mar, aunque a mi, después de darnos un paseo por el poblado, más que gitanos me parecieron musulmanes (lo digo porque no paraba de sonar por unos altavoces unos rezos, o al menos eso creo, similar a los que se pueden oír en cualquier mezquita en Marruecos)En la excursión no estaba incluida la comida, pero nos pararon allí. Allí había varios restaurantes, que supuestamente están especializados en pescados. La verdad es que nada de lo que vimos nos agradó, por no hablar que los precios eran mucho más caros que en Ao-Nang. Conclusión, un helado y un paseo por el mercado y los puestos del pueblo. Una mezcla de olores muy fuertes lo invadían todo. La mayoría de las veces eran muy desagradables para nosotros, al menos no estábamos acostumbrados a ellos. Un mercado que estaba en dos calles donde vendían artículos de artesanía y comida. Aquí el olor era especialmente fuerte como digo. Hay todo tipo de pequeños bichos en bolsas de plástico cerradas herméticamente, pero no me atreví a comprar nada.
Volvemos con la canoa al punto de partida y nos vuelve a esperar la furgoneta, que nos lleva de vuelta al hotel. Otras dos horas hasta llegar. Nos despedimos de las otras dos parejas y cada mochuelo a su olivo. Una vez en "casa" fuimos a contratar la excursión para hacer mañana. Queríamos las Islas Phi-Phi, pero nos dijo la chica que estaba todo completo, mala suerte. Así que, nos decidimos por la excursión de las islas(Tup Island, Chicken Island, Poda Island y Phra Nang Cave-the Princess Bay). Todo por 450 baths por persona (9 euros) y esta vez con el lunch incluido.
Ya era hora de cenar y nuestro cuerpo y nuestro paladar nos pedía comida conocida. Por lo tanto cometimos un pecado leve al ir a un Burger King. ¡¡Dios, estar en Tailandia y entrar en un sitio de comida basura...!! Esto es imperdonable, pero lo necesitábamos, al menos hoy.
Tras la cena, un pequeño paseo por las calles llenas de tiendas y a dormir que mañana madrugamos...